Son mis muertes esos rostros
Que en medio de ningún lado
Voy recordando
Y sus nombres herrumbrados
Voy desechando a un costado
“los rostros mueren cuando mueren los nombres, los nombres mueren cuando no queda nada”
Son mis vidas esos cuerpos
Sin futuro ni pasado
Que han llovido
Y por mi ruta transreal
Los vi alejarse cantando
“los cuerpos viven cuando hierve la sangre, la sangre hierve cuando no queda nada”
Son mis llantos esos ojos
De celeste inmaculados
Que vi apagarse
E ir en busca una noche
De su amor al otro lado
“los ojos lloran cuando otros se apagan, los ojos se apagan cuando no queda nada”
Son mis soles esas pecas
Que llevo en mi alma tatuadas
Por un ángel
Y ni el diablo ni quien sea
Va a poder jamás borrarlas
“las pecas brillan cuando el alma es tatuada, el alma se borra cuando no queda nada”
Son mis noches las canciones
Que nunca fueron cantadas
A la luna
Y en venganza la marea
Les secuestro las tonadas
“las canciones desaparecen cuando no son cantadas, el canto desaparece cuando no queda nada”
Son mis odios las traiciones
Que no podrán ser vengadas
En la tierra
Y el infierno y sus tormentos
No hacen la deuda saldada
“el odio se apaga cuando la traición se paga, la venganza termina cuando no queda nada”
Son mis cartas esos cuatros
De una sota acompañadas
Y yo grito
Envido y truco carajo
Y me juego la parada
“en el truco la mentira es la que te da ventaja, en la vida la mentira es cuando no queda nada”
Son mi música las voces
Que no pueden ser calladas
Con estruendos
Y el eco eterno de la voz
Es la sangre derramada
“el eco se encierra o se mancilla o se calla, la sangre se derrama cuando no queda nada”
Y mis risas son mi perro
Los tangos menos salvajes
La carita ante el sarcasmo
La emoción del sabotaje
Los músicos ordenados
Los hippies sofisticados
Los escritores prolijos
Los libros desvencijados
Los discos viejos y sucios
La idiotez de los astutos
La amargura de los genios
La necedad de los brutos
Ver rodar una pelota
Irme al mazo con dos bravas
Volver de pronto a mi infancia
No hacer nunca esa llamada
Volver a comprar mi casa
Robar revistas prestadas
Ir al centro al mediodía
Comer pizza de dorapa
No devolver los mensajes
Comprarme pilchas usadas
Los teléfonos con tubo
Los calefones quemados
Un fernet muy bien servido
Un churrito bien armado
Los bares azulejados
Los canillas con sonrisas
Las hilachas del destino
La cancha llena de hinchas
La murga de barrio y vino
Que corrientes sea ancha
Ir por el mismo camino
Perder y buscar revancha
Y mi alegría es mi amada
Bailando entre los colores
Del amor
Y no hay negros ni dolores
Solo un lienzo y un pincel…y mi alma desbordada
“cuando no hay nada, puede haber amor, cuando no hay amor, no queda absolutamente nada”
RISOTTODECHURRO
miércoles, 6 de enero de 2010
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